
Cada año, el torneo de Roland Garros moviliza a varios cientos de jóvenes recogepelotas, llamados « ballos », en las canchas parisinas. Su presencia discreta pero constante plantea una pregunta recurrente: ¿reciben estos jóvenes una remuneración por sus dos semanas de servicio intensivo en la tierra batida?
Programa « We Are Ballos »: un dispositivo que va más allá de la simple contratación
La mayoría de los artículos que tratan el tema se centran en la cuestión del pago. La realidad del dispositivo implementado por la FFT va mucho más allá de un simple compromiso puntual durante el torneo.
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Desde 2023, la Federación Francesa de Tenis estructura la supervisión de los recogepelotas como un programa anual completo. La plataforma oficial We Are Ballos detalla un calendario de preparación que se extiende durante varios meses, con etapas regionales organizadas por las ligas, entrenadores dedicados, un equipo médico e incluso un personal psicológico.
Esta profesionalización de la supervisión transforma la experiencia de los ballos. El proceso comienza mucho antes del torneo, con selecciones progresivas a nivel de las ligas regionales, y luego agrupaciones nacionales. Para comprender mejor el salario de los recogepelotas en Roland Garros, primero hay que entender que la noción misma de « salario » es engañosa en este contexto.
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Remuneración de los recogepelotas: lo que realmente paga la FFT
Los recogepelotas en Roland Garros no son empleados en el sentido del Código del Trabajo. Los ballos no reciben un salario fijo pero se benefician de un conjunto de contraprestaciones materiales y logísticas proporcionadas por la FFT.
Los datos disponibles no permiten detallar un monto preciso pagado a cada recogepelotas para la edición de 2024. Las opiniones en el terreno divergen sobre este punto: algunas fuentes mencionan indemnizaciones diarias o reembolsos, mientras que otras insisten en el carácter esencialmente voluntario de la misión.
Lo que está documentado por la FFT, en cambio, se refiere a los beneficios en especie:
- La dotación completa de equipos deportivos (uniformes oficiales del torneo, zapatos, accesorios) proporcionada a cada recogepelotas seleccionado.
- Invitaciones para asistir a partidos fuera de sus horarios de servicio, acceso privilegiado a los entresijos del torneo.
- La cobertura de los gastos de transporte y alojamiento, un punto sobre el que la FFT comunica explícitamente desde hace algunos años para garantizar la igualdad de acceso a los candidatos de provincias.

Protección de menores y carta ética: el marco regulatorio desconocido
Los recogepelotas son en su mayoría menores, con edades de doce a dieciséis años según las ediciones. Este estatus impone a la FFT obligaciones legales que los artículos centrados en la remuneración casi nunca abordan.
El reglamento interno de Roland Garros ha integrado en los últimos años exigencias reforzadas en materia de protección de menores. Esto incluye una carta ética firmada por los supervisores, procedimientos de denuncia formalizados y un ratio de supervisión de adultos más estricto que antes.
Esta dimensión regulatoria pesa directamente sobre el funcionamiento del programa. Cada entrenador que supervisa un grupo de ballos está sujeto a verificaciones previas. Las condiciones de trabajo (duración de las rotaciones en la cancha, tiempos de descanso, hidratación) están codificadas para evitar cualquier situación de explotación, incluso involuntaria, de jóvenes voluntarios.
Un contexto de vigilancia aumentada en 2024
Varios incidentes mediáticos en los últimos años han recordado la vulnerabilidad de los recogepelotas en la cancha. En 2026, un video que mostraba a un jugador empujando a una recogepelotas provocó una ola de indignación difundida por la prensa nacional. Este tipo de episodio refuerza la presión sobre los organizadores para formalizar la protección de estos jóvenes voluntarios.
La FFT ha respondido endureciendo los protocolos de intervención: un supervisor puede ahora retirar a un recogepelotas de la cancha si la situación lo justifica, sin esperar el final del set o del partido.
Proceso de selección de los ballos: los pasos concretos antes de Roland Garros
El proceso de selección sigue estando poco documentado en los medios de comunicación general, que se centran en el torneo en sí. Sin embargo, la FFT organiza un recorrido estructurado en varias fases.
Las candidaturas pasan primero por las ligas regionales. Se organizan etapas de detección a nivel local, donde los jóvenes son evaluados por su reactividad, condición física y capacidad para mantener la concentración durante largos períodos.
Los candidatos seleccionados a nivel regional participan luego en agrupaciones nacionales. Es allí donde se lleva a cabo la selección final, con criterios que van más allá de la simple agilidad:
- La capacidad para trabajar en equipo bajo presión, en un entorno ruidoso y televisado.
- La regularidad: un recogepelotas debe mantener el mismo nivel de atención durante varias horas, en partidos que pueden extenderse.
- El estricto respeto de las instrucciones de posicionamiento y movimiento, codificadas por los entrenadores del programa.
Este recorrido se extiende durante varios meses. Para un adolescente de provincia, el compromiso representa una inversión personal y familiar significativa, mucho antes de pisar la tierra batida parisina.

Comparación con otros torneos del Grand Slam
Roland Garros no es el único torneo que moviliza a recogepelotas voluntarios o poco remunerados. Los cuatro Grand Slams funcionan con modelos comparables, con matices locales.
En Wimbledon, los recogepelotas son reclutados entre los alumnos de ciertas escuelas londinenses asociadas. El Abierto de Australia y el US Open siguen lógicas similares, con programas de formación previos y contraprestaciones materiales en lugar de una remuneración monetaria sustancial.
Lo que distingue el modelo francés es la estructuración del recorrido a través de las ligas regionales y el énfasis en la accesibilidad geográfica. La cobertura logística de los candidatos lejanos a París constituye un esfuerzo específico de la FFT, en un contexto donde el aumento de los costos de transporte y alojamiento podría excluir a jóvenes motivados pero alejados de la capital.
El debate sobre la remuneración de los recogepelotas en Roland Garros refleja una tensión más amplia en el deporte profesional: torneos que generan decenas de millones de euros en premios dependen en parte del trabajo de jóvenes voluntarios. La FFT invierte en la supervisión y la logística, pero la cuestión de una indemnización formalizada sigue abierta para las próximas ediciones.